Espero que nadie se moleste si considero la derrota contra la Roca como justa. El tres a uno definitivo quizá ha sido muy abultado, pero cierto es que las mejores oportunidades han sido suyas. Si contra el líder virtual y prácticamente campeón de liga te presentas a final de temporada sin muchas de las jugadoras que han ocupado -o deberían haber ocupado- la media durante todo el año, pues das demasiadas facilidades. Si encima el rival toca en medio con criterio y ante la ausencia de presión en esa linea, se harta de lanzar balones buscando las espaldas de las centrales y tira diagonales a las espaldas de las laterales, pues francamente, no nos podemos quejar del resultado final. Y así ha venido el primer gol del partido. Pase largo desde el medio a la espalda de las centrales, nuestra lateral llega sólo ya para molestar en el chut, que no sale muy potente pero botando, no se puede blocar con facilidad, y la más lista de la clase, la delantera rival, que se adelanta a todas y remata a placer.
El gol premiaba el mejor juego de La Roca que nos tenía embotelladas en el área. No había manera de salir, ni de controlar el balón en medio campo. Ante la presión rival, se optaba por despejar -vulgo rifar la bola, y ésta volvía a los veinte segundos al área propia. En estas circunstancias, groggys como estábamos, suerte hemos tenido de no encajar alguno más en esos minutos.
Sin embargo, cosas del fútbol, el partido ha ido girando y hemos tenido nuestro mejores minutos del partido en los últimos veinte de la primera. Culminados con el gol de Inés en lanzamiento de falta. No ha habido muchas oportunidades más, la verdad, y ellas se acercaban con peligro que finalmente no han materializado en la primera.
En la segunda parte, no ha habido color; la media rival se ha adueñado del partido, y los cambios no han hecho mejorar nuestro juego. Hemos renunciado prácticamente a la creación y en medio el cansancio se acumulaba y el partido era suyo. El segundo gol ha sido una jugada desgraciada en la que hemos entregado el balón al pie rival que no ha fallado en su remate, y el tercero tras dos errores clamorosos del árbitro, que no ha visto ni unas manos ni un claro orsay.
Los errores arbitrales han sido tantos y de todos los colores, que da hasta reparos enumerarlos. Orsays señalados inexistentes de metros, no señalados también de metros, lanzamientos de banda equivocados... un auténtico recital, sin duda. Nos ha perjudicado en el tercer gol, como nos habría beneficiado si la jugada se hubiera producido al revés. La tarjeta a la jugadora de la Roca en el último minuto del partido, realmente para los anales de la historia. Mejor obviar el tema. Sencillamente, un muy mal árbitro.
El equipo ha luchado con mucha intensidad, y con muchas ganas, lo cual es de destacar, ante un rival superior. Nunca hemos bajado la guardia, y se ha intentado por todos los medios. Pero como comentaba al inicio, las ausencias de Tíndari, Alba, Ivanow, y Júlia, son imposibles de superar si se juntan las cuatro a la vez como está pasando últimamente. Debilita a una linea que durante la temporada ha tenido tantos cambios en su configuración -sería interesante ver cuántas variantes hemos tenido que hacer y cuántos minutos ha jugado cada una de esas composiciones, que no ha podido llegar a cuajar una linea titular con garantías.
En las otras lineas, sabemos cómo jugamos, las virtudes y los debilidades. Y se puede trabajar para intentar maximizar las primeras y minimizar las segundas, con ayudas, posicionamientos tácticos, etc. Pero en la media, ha habido tal coctelera, y tantos movimientos, que el equipo ha ido a morir justamente por ahí en la fase final de liga contra los equipos de arriba. Era fácil ver hoy al equipo totalmente roto y partido por la mitad; unas atacaban y otras defendían. Y el fútbol es cosa de once que se ayudan. No de once que recorren 50 metros solas con la pelota en los pies. Confiemos que las lesiones, ausencias, y otras circunstancias no se repitan la temporada próxima y podamos consitutiar una linea con garantías.
Para acabar, destacar la presencia de Ana y Marta en el equipo ante la situación de falta de jugadoras. En particular a Marta, que formaba parte de este equipo el año pasado, dedicarle unas lineas para comentar la mejora en su juego, al que ha añadido además de su rotundidad ya conocida, unas ganas de jugar la pelota importantes y una convicción y carácter a destacar. Sin duda, la actitud de ambas en el campo integrándose enteramente para colaborar con sus compañeras, es muy destacable.
El próximo sábado acaba la liga, contra el Badía; buena ocasión para acabar con un buen sabor de boca y un buen juego, que nos ha permitido alcanzar la cuarta posición final.
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